Capítulo 34. Opciones de reproducción de video en Apple TV

En esta ocasión Pablo nos cuenta su experiencia de reproducción de video en el Apple Tv  que le regalaron por su reciente cumpleaños.

Los programas de los que hablamos en el capítulo son:

Métodos de contacto

Como siempre, para cualquier cosa, recordad, nos podéis encontrar en Twitter con las cuentas @Enteratec_com@Materron y @Pacaspor.

Enviadnos vuestras consultas tanto aquí como en comentarios en el blog o en el correo podcast@enteratec.com

La música del podcast:

  • Intro: Lucky_One del artista George_Woods.
  • Métodos de contacto: Funny_Children_s_Song del grupo Akashic_Records

Capítulo 33. Cambio de disco duro de iMac.

En este capítulo comentamos las aventuras y desventuras del cambio de disco duro del iMac de Pablo.

La guía de la que hablamos en el capítulo la podéis encontrar en https://www.ifixit.com

El programa que vende Pablo, un poco de por favor para con el, es el siguiente: http://www.hddfancontrol.com

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Instalación de disco SSD y migración de Mac OS desde el disco antiguo

He instalado en mi iMac un SSD y me ha dado por hacer un experimento a ver que salía. Como el experimento ha salido bien, os voy a contar lo que he hecho.

Preparación del equipo

Os cuento la situación previa a instalar el disco SSD.

El equipo en concreto del que hablo es un iMac de mediados de 2010.

iMac

 

El equipo tenía un disco principal de 2 Teras un disco externo de 2 Teras para Time Machine y otro de 1 Tera para el directorio de descargas de torrents y demás temas que machacan los discos duros.

El problema que me surgía era que necesitaba un equipo mucho más rápido para compilar proyectos de Xcode en condiciones, que ya está bien de recordar tiempos pasados de Turbo C++, en tiempos en los que compilaba un proyecto y me podía ir a preparar y tomar un café mientras trabajaba mi 8086…

El problema del tiempo me hacía reflexionar sobre la solución más rápida y sencilla de migrar mi sistema al nuevo disco, de modo que pudiese seguir trabajando con el equipo como si no hubiese sucedido nada. Pero esto es fácil de decir y, si nunca os lo han contado, difícil de decidir y planificar si vas con los ojos vendados.

Mi primera decisión mientras me enviaban el disco SSD fue minimizar el tamaño del espacio utilizado en el disco principal al máximo, después de una primera pasada me había quedado en más de 800 Gigas, casi el doble del tamaño del disco nuevo, es decir, que algo más tenía que hacer.

Primer paso, externalizar por completo el directorio de descargas, esto lo hice con cautela, ya que en el directorio de descargas suelo tener bastante basura, pero es basura de calidad en muchos casos, como las betas de iOS, Xcode y Mac OS, que se pueden borrar sin problemas porque al fin y al cabo soy desarrollador y lo puedo descargar de nuevo, pero son un montón de gigas que no me apetece volver a descargar.

Pues dicho y hecho, copié el directorio de descargas al disco duro externo y una vez comprobado que los directorios eran exactos, eliminé el directorio de descargas de la carpeta de usuario y creé un enlace simbólico a el directorio de descargas desde el directorio de mi usuario.

Directorio Home con un ls para ver el enlace simbólico.

Directorio Home con un ls -l para ver el enlace simbólico.

Para crear el enlace simbólico hay que ejecutar desde la linea de comandos:

 ln -s /Volumes/Ext2Tb/Downloads/ /Users/migue/Downloads/

Bueno, con esto me quité 60 Gigas de en medio, aún quedaba tela marinera.

Siguiente paso, el directorio de iTunes, con toda la música descargada, las películas, los podcast, las aplicaciones iOS de los dispositivos, etc, 280 Gigas, poca cosa…

Con esto fue fácil, copié la carpeta al disco externo y le dije a iTunes que ese era el directorio con el que tenía que trabajar.

Para hacer esto se pueden seguir dos caminos principalmente. El primero es arrancar iTunes con la tecla Alt pulsada, de modo que iTunes nos pregunte por la carpeta que queremos utilizar para trabajar, algo realmente útil si queremos tener varias bibliotecas de iTunes, por si queréis tener varios usuarios o yo que se…

En el caso de que no hagáis cosas raras, la forma más simple de decirle a iTunes qué carpeta utilizar es desde el cuadro de diálogo de las preferencias de la aplicación.

iTunes Preferences

iTunes Preferences

Bueno, después de mover las descargas, los directorios de las aplicaciones más importantes como iPhoto, iMovie y alguna cosilla más, al final me quede con unos 350 Gigas destinados a ser instalados en el disco SSD.

Siguiente paso, la instalación del sistema

Una vez organizado todo el contenido de mis discos, esperé pacientemente a que llegase el disco SSD a casita con su adaptador para el hueco de la unidad superdrive y demás juguetes.

Cuando llegó el disco abrí mi iMac, disfrutando de cada giro de tornillo, de cada conector del LCD, de la limpieza de cada aspa de cada ventilador… todo un orgasmo, hasta que por fin, después de media horita de puro placer, tenía instalado el disco SSD en el hueco de la unidad superdrive. El resultado, mi iMac de 27″, con su poquito de memoria RAM, ahora tenía un disco interno SSD de 480 Gigas y otro de 2 Teras. Ya lo decía un amigo, caballo grande…

Llegó el momento de la verdad, arranqué el sistema, el maravilloso GONG inundó mis oídos marcando la corrección del hardware instalado.

Una vez arrancado el sistema, lo único que tenía que hacer es, desde la utilidad de discos crear una partición en el disco SSD a la que llamé, en un alarde de originalidad, Macintosh SSD.

El siguiente paso fue descargar desde la Mac App Store el sistema operativo Mavericks, algo que ya había hecho antes de recibir el disco SSD, por aquello de adelantar tiempo.

Una vez descargado el instalador del sistema, lo arranqué y seleccioné como disco destino, mi nuevo disco SSD, es decir, Macintosh SSD y esperé a que terminase la instalación, hasta aquí todo lo que sabía que iba a funcionar.

Y por fin llegó la pantalla que tanto esperaba, la pantalla de selección de qué tipo de instalación quería hacer, con 3 opciones, perdonad que no tenga captura de esto:

  1. Instalación limpia del sistema
  2. Instalación desde Time Machine
  3. Instalación desde otra máquina existente o algo así, no recuerdo exactamente cómo lo pone.

El caso es que elegí la opción de instalar desde otra instalación, seleccioné el disco Macintosh HD como origen y a esperar unas horitas.

Resultado final y conclusiones de la instalación del sistema en el disco SSD

He de decir que no esperaba que todo funcionase de un modo tan simple, TODO e insisto TODO funciona exactamente como lo tenía salvo que iba espantosamente rápido.

El primer arranque lo hizo en tan solo 15-16 segundos, estuve un rato sin poder trabajar con el equipo porque las lágrimas de emoción me nublaban la vista.

Después de mucho mirar, lo único que tuve que arreglar fue una licencia de PhotoBulk, gran programa, por cierto, y la instalación de la máquina virtual de java. Punto.

Funcionaba todo, recordaba cada contraseña de cada cuenta, las claves wifi, todos los certificados de desarrollo estaban ahí, los certificados digitales, me había respetado escrupulosamente la configuración de directorios en el disco externo, etc, etc…

Muy contento, de verdad.

La diferencia con la instalación utilizando Time Machine, pues que la vez anterior, instalar desde Time Machine me dejó con el culo al aire en un montón de cosas que no terminaban de funcionar todo lo bien que debieran. Que digo yo que lo mismo es que lo hice mal, porque el casa de Pablo Castellanos cuando se le estropeó el disco tiramos de Time Machine para un disco nuevo y todo fue perfecto, pero el caso es que en 3 casos en  los que he instalado desde Time Machine en mi equipo, la cosa no ha ido todo lo bien que debiera, es por esto que me ha sorprendido que todo haya ido tan bien.

Bueno amiguetes, espero que esto os oriente en la instalación de un nuevo disco SDD con el que deis una nueva vida a vuestro equipo.

El origen de los apellidos

La curiosidad me ha llevado a este fantástico artículo de la Wikipedia que trata sobre el origen de los apellidos o nombre familiar, como se denomina en otros países.

El artículo trata el tema en su evolución a lo largo  de la historia, donde en principio tenía tanta relación con los trabajos que realizaban algunas familias, cuya tradición pasaban de padres a hijos (como carpintero, herrero, zapatero…); así mismo trata las diferencias de uso según el idioma y como afecta en los diferentes países, principalmente en Europa, por la gran variedad que tenemos de ellos. No solo se utilizan ciertos modelos en paises concretos, sino que hay también hay grupos étnicos disueltos por el mundo que tienen a su vez usos específicos.

Un trabajo de investigación realmente interesante.

¿Por que usar la aplicación Podcast de Apple?

Reconozco que soy asiduo usuario de la aplicación Downcast para escuchar podcasts. Estoy tan enfermo con esto del podcasting desde que comencé allá por el 2010 a escuchar a Emilio Cano, que he terminado comprando gran cantidad de las llamadas aplicaciones podcatcher.

¿Qué es lo que he buscado siempre en este tipo de aplicaciones? básicamente he buscado escuchar de forma confortable podcasts, y os voy a contar la evolución en general que he vivido en mi corta historia en esto del “podcast escucha”.

Mi historia hasta llegar a los podcasts

El primer cacharrete que tuve de apple fue un iphone 3G que me prestaron el verano del 2009. Me embelesó de tal manera el cachivache que me hice con un iPod Touch de segunda generación que me regalaron en la empresa, que por cierto ahora mismo posee Jorge, del fantástico podcast Con Halo de Misterio, que no os debéis perder.

El siguiente paso lógico, teniendo en cuenta que ya empezaba a ponerme nerviosete, fue montarme un hackintosh, ya que era algo drástico pasar así de sopetón del mundo linux-windows a Mac… confundidillo que estaba.

El montar un hackintosh en un un portátil hp que era totalmente funcional y con una fluidez espantosamente gloriosa, me hizo pasar por varios hackintosh, con varios netbooks asus y demás. Cada vez estaba más enamorado.

Mi primer iphone

Llega el mes de febrero de 2010 y me convierto en orgulloso poseedor de un flamante iPhone 3GS que, a día de hoy, sigue siendo un increíble terminal. Sólo puedo hablar bien de este teléfono, pero lo que más me marcó fue comenzar a vislumbrar el camino que seguía Apple en el desarrollo de sus productos.

Me llamaba poderosamente la atención que hubiesen aplicado todo su esfuerzo en funcionalidades que se utilizaban frente a aquellas que estaban algo adelantadas para su tiempo, como la ausencia de cámara frontal para video llamadas, que levante la mano quien haya hecho alguna con su nokia 6610 u otro modelo similar, o excluir la transmisión, la insufrible transmisión, de melodías o fotos mediante bluetooth… vuelvo a preguntar ¿conocéis a alguien que haga esto ahora mismo?

Mi primer MAC

El verano de 2010 compré mi primer mac, en el que ahora mismo estoy escribiendo, un flamante iMac de 27″ que solo me ha dado alegrías, empezando porque, como lo compré en el ámbito de la educación, me regalaron un iPod Touch.

Mi segundo MAC

Aparte del iMac, como me había sumergido de lleno en el mundo Mac y del desarrollo de sus dispositivos iOS, utilizaba hackintosh como portátiles Mac para asistir a las NSCoders, que fundó en Sevilla Diego Freniche y que, por aquello de 25 años de amistad, decidió cederme el testigo del mantenimiento de las mismas, junto a Jonathan Chacón.

Ya me hacían falta teclas nuevas y decidí a principios de 2011 comprarme un flamante MacBook Pro, del que estoy tan enamorado que desde que lo vi y acaricié por primera vez (no nos engañamos, todos acariciamos el MacBook Pro), le puse nombre de mujer japonesa, porque algo tan bello no podía ser masculino.

De este modo comenzaron a coexistir Titan, el iMac, y Sakura, el MacBook Pro.

En estos días ya oía podcast de todo tipo.

El resto de trastos de Apple

Desde aquellos años he ido adquiriendo nuevos cacharretes de Apple que enumero a continuación:

  1. iMac 27″
  2. MacBook Pro de 13″
  3. iPhone 3GS
  4. iPhone 4
  5. iPhone 4S
  6. iPhone 5S
  7. iPad 1ª Generación ¡BRUTAL! Sigue dando guerra.
  8. iPad Mini Retina
  9. Dos iPod Touch.
  10. Un iPod Nano de los que se hacían reloj.
  11. Otros… como Apple Tv, Airport, etc, etc…

Llegamos a la chicha

Bueno, os preguntaréis para que os he contado todo esto, pues allá voy.

Para empezar os cuento mi deseo más íntimo: Quiero sincronizar todos mis equipos de Apple para escuchar y seguir escuchando podcast en todos y cada uno de ellos.

La evolución de mi forma de escuchar podcast ha pasado por muchas fases. Al principio no existía una aplicación de Apple específica para escuchar podcasts, de modo que para escucharlos, o tenías una aplicación específica para reproducirlos o buscábamos en la aplicación Música del iPhone o iPod Touch la sección de podcast, en la que las suscripciones de los mismos se sincronizaban con iTunes, desde donde, por cierto, también se podían escuchar los capítulos de los podcast.

Lo bueno de hacer esto es que el dispositivo en el que reproducías podcast se sincronizaba no solo en cuestión de capítulos, podcasts escuchados y suscritos, sino también el punto de escucha de los capítulos de los mismos.

Pasó el tiempo y Apple saco una, me duele decirlo, apestosa aplicación independiente, llamada, no os lo vais a creer, Podcast…

La aplicación Podcast unida al hecho de que ya se podían sincronizar los dispositivos iOS de forma inalámbrica con iTunes, hacía que la sincronización entre dispositivos, con respecto al punto de reproducción y tal, fuese teóricamente cómoda, pero fue un infierno, que si iCloud, que si se sincronizaba todo mal, yo que se…

Abandoné la aplicación Podcast porque me resultaba un infierno a la hora de escuchar los podcasts en los distintos dispositivos.

Después de comprar todas las aplicaciones que me recomendaron me quedé con Downcast, que sigo utilizando bastante, pero se sucedieron diversos sucesos, del que destaca una actualización más que aceptable de la aplicación Podcast, que me llevaron a replantearme todo de nuevo. Hice muchas pruebas y aquí os cuento mi conclusión.

El motivo fundamental de utilizar Podcast

Ahora mismo, la aplicación Podcast, lo podéis comprobar vosotros mismos, se sincroniza de una forma aceptablemente adecuada con nuestra cuenta en la aplicación de iTunes, hasta ahí todo correcto.

Pues bien, pasa que me he visto obligado a prescindir de ciertos dispositivos iOS de forma temporal y me he preguntado qué tal se utilizarían mis antiguos dispositivos para escuchar podcasts.

Simplemente he sincronizado el iPod Touch con iTunes, que a su vez estaba sincronizado con iCloud y he dado una nueva vida tanto al iPod Touch con la versión de iOS 4.2.1 como al iPod nano.

Ahora, cuando quiero desconectar de todo y salir a caminar un rato, dejo el móvil en casa y me llevo el ipod Touch hasta arriba de podcasts.

La única precaución es sincronizar con itunes antes de salir de casa y después de volver, de modo que todos los dispositivos estén al día.

¿Que es un rollo tener que enchufar el ipod a iTunes?

Ya es cuestión de los gustos de cada cual, pero a mi me parece que merece la pena sacrificar la comodidad de la sincronización inalámbrica en favor de seguir utilizando un dispositivo de la calidad y ligereza de un iPod Touch.

Conclusión

Os he contado cómo tener sincronizados TODOS los dispositivos iOS sean de la versión que sean, para escuchar podcasts en cada uno de ellos, ya es cuestión de gustos y de preferencias.

Os aseguro que he hecho pruebas y todo sincroniza aparentemente bien, yo estoy suscrito ahora mismo a 54 podcasts y la sincronización no ha fallado nunca, no digo que lo haga a partir de ahora.

Me queda una reflexión final y es que es curioso mirar hacia atrás y ver cómo ha ido Apple organizando el mundo de los podcast de forma separada a todo lo demás. Me pregunto cual es el camino, la ruta que tienen marcada en este pequeño sector y es que se criticó mucho a Apple por no incluir sintonizador de radio en sus iPhones, pero la realidad es que ahora, con el paso del tiempo, ¿a cuantas personas poseedoras de smartphone conocéis que escuchen la radio en su teléfono con asiduidad? yo a pocas… Da la sensación de que Apple, al igual que paso con el Bluetooth o las cámaras frontales, conocía el futuro en este aspecto.

Ya está bien de divagar, me voy a preparar la cena.